EL ECUADOR QUE QUEREMOS

EL ECUADOR QUE QUEREMOS. APORTES PARA LA DISCUSIÓN

El gobierno de Rafael Correa ha lanzado la iniciativa de un diálogo nacional para que, conjuntamente, identifiquemos el país que queremos. Ñucanchi Socialismo cree que es una iniciativa válida, siempre y cuando se escuchen todas las voces, incluida aquellas que, como la nuestra, son radicales porque son antisistema. Ñucanchi Socialismo parte del principio de que hay que ayudar a morir al capitalismo y no suministrarle oxígeno para que siga viviendo. Respetamos las opiniones de la extrema derecha, de la nueva derecha, de la socialdemocracia, del centro, del populismo, de la izquierda estalinista, de los ecologistas, de todos, pero consideramos que la discusión honesta está entre aquellos que queremos cambiar el sistema y aquellos que sólo quieren barnizarlo.

Otro Ecuador es posible, sí. Para ello Ñucanchi Socialismo profesa una nueva ideología que hunde sus raíces en los eternos principios del pensamiento ancestral andino y los fusiona con lo mejor del pensamiento revolucionario de occidente. Sabe que el punto de partida es la restitución del equilibrio económico- social perdido en Nuestra América hace más de quinientos años.

Ñucanchi Socialismo también sabe que el consenso sólo es posible a posteriori de la restitución del equilibrio, que el consenso no es posible entre fuerzas antagónicas, porque cualquier acuerdo sólo favorece a las fuerzas del orden, es decir, a las que mantienen el desequilibrio.

Ñucanchi Socialismo considera que la humanidad está viviendo un cambio de época y que para hacerlo realidad es necesario el concurso consiente de una vanguardia político-espiritual que acelere y conduzca el cambio. Es contrario al gradualismo o reformismo político que es la fórmula inventada por las fuerzas del sistema para ayudarle a seguir viviendo.

Por estas razones ponemos sobre el tapete de la discusión los siguientes diez principios para construir una nueva sociedad.

LOS DIEZ PRINCIPIOS DE UNA NUEVA SOCIEDAD. EL ECUADOR QUE QUEREMOS

  1. El equilibrio.- La piedra angular del pensamiento ancestral es el equilibrio. Debe existir equilibrio en la producción, en la distribución, en el consumo, en la relación del ser humano con la naturaleza. La falta de equilibrio altera el flujo normal de energías entre los múltiples sistemas que conforman el sistema general de la vida. Un sistema económico-social pierde el equilibrio cuando se ha permitido la acumulación de la riqueza en pocas manos. Desde el régimen colonial se perdió el equilibrio en la sociedad americana. Quinientos años después se hace necesario restaurar ese equilibrio.
  2. Sistema de propiedad comunitaria de los medios de producción.– La sociedad del Sumak Kawsay Revolucionario no eliminará el derecho a la propiedad individual, pero principalizará la propiedad comunitaria sobre los medios de producción, la misma que, apuntalada en la noción angular del equilibrio, hará posible la diferenciación de la propiedad entre propietarios individuales y el Estado y, entre ellos mismo, impidiendo, por medio de un proceso permanente de control a cargo del Estado, que se rompa el equilibrio estructural.
  3. La fuerza necesaria.- Pero el equilibrio cíclico no es solamente el resultado del accionar de los “factores” de la historia, sino su conjunción con la voluntad del ser humano. La restauración es el acto consciente de los individuos en medio de sus circunstancias históricas. Luego de esta ruptura con el orden heredado, entonces se inicia -pero sólo entonces-, la transición hacia el pleno equilibrio de las fuerzas productivas y sociales en el cual nada, ni nadie, estarán excluidos.
  4. El sujeto revolucionario.– La crisis actual no es sólo la crisis del sistema capitalista sino la de su civilización. El desajuste entre el ser humano y la naturaleza es de tal magnitud que la humanidad está amenazada de muerte. De entre todos los que viajamos en esta nave sideral que se llama Tierra se junta una vanguardia político-espiritual dispuesta a asimilar la esencia del Sumak Kawsay Revolucionario. Esa vanguardia se prepara acercándose al poder de las hierbas sagradas, interpretando las fuentes, vestigios materiales y espirituales de las sociedades ancestrales y estudiando las ideas auténticas del pensamiento revolucionario de occidente.
  5. La ideología.– No hay fórmulas ideológicas para construir el equilibrio, sólo el método dialéctico legado por Marx fusionado, ahora, con la herencia del pensamiento ancestral americano. Si en algo nos pueden servir las experiencias históricas del llamado “socialismo real” y la propia historia del capitalismo, será para evitar los errores cometidos. La construcción de la nueva sociedad del Sumak Kawsay es una experiencia inédita que cuenta sólo con la sabiduría humana acumulada durante milenios y el desarrollo espiritual alcanzado hasta nuestros días. Una sociedad de exclusivo desarrollo material sólo puede terminar en la destrucción; así como es imposible una de exclusivo desarrollo espiritual. La conjunción de ambos es la nueva Utopía.
  6. Un Estado en manos de la vanguardia político-espiritual es necesario.- Si una vanguardia político-espiritual llega a controlar el Estado se produce un cambio cualitativo en su naturaleza: deja de representar los intereses de una clase y pasa a representar los de toda la sociedad. Las reglas del juego político del viejo régimen se vuelven obsoletas, se construyen, sobre la marcha, otras, que representan las nuevas relaciones de producción y de poder. Otra economía, otro sistema jurídico, otro sistema educativo, otro tipo de democracia. No existen fórmulas, todo depende de la dialéctica sustentada en el equilibrio estructural. La sociedad en su conjunto inicia un proceso heroico de creación de lo nuevo.
  7. Las formas de lucha.– Toda forma de lucha contra el régimen establecido es válida, sólo que en las actuales circunstancias históricas se debe priorizar la contienda electoral. El accionar político del correismo ha permitido que los actores políticos pongan sobre la mesa todas sus cartas, motivo por el cual, Ñucanchi Socialismo -que es la nueva izquierda en el Ecuador-, tiene la oportunidad “democrática” de ser radical sin que eso signifique levantarse en armas, sino llevar, sin tregua ni descanso, una lucha ideológica frontal dentro de las normas de la “democracia real” que ahora existe. Tenemos derecho a demostrar que estamos a la izquierda del proyecto correista y a competir con él y con el resto de fuerzas. La democracia burguesa, para ser tal, tiene que aceptar la existencia de una fuerza política anti sistema. De no hacerlo se evidenciaría su naturaleza excluyente y autoritaria, es decir, antidemocrática y quedarían abiertas las puertas para otras formas de lucha.
  8. La tierra como sustento de la vida.- La tierra será el sustento de la nueva vida. Podemos prescindir de los bienes industriales; de los que nos da la tierra, no. Un sistema de producción agrícola en el que la industria sea complementaria a las necesidades básicas del ser humano, es posible. Ñucanchi Socialismo luchará por eso, hasta ver al Ecuador convertido en un hermoso emporio agrícola.
  9. Otra educación para refrendar el cambio.- A la par de la transformación de la matriz productiva se debe iniciar el cambio del sistema educativo, sin lo cual, será imposible consolidar el triunfo político. Nueva educación significa nueva ciencia necesaria para hacer realidad la armonía de las necesidades del ser humano con la naturaleza. Hay que enseñar a las nuevas generaciones a respetar su entorno, fin que nunca se logrará si se las sigue educando en la ciencia burguesa. Depurar la tecnología para ponerla a nuestro servicio y no, como es ahora, el ser humano al servicio de la tecnología.
  10. Crear el instrumento para la transformación.- Para ir a la luna necesitamos un vehículo, para hacer la revolución, igual; para la luna una nave espacial, para la revolución, un partido político. Ñucanchi Socialismo es ahora un movimiento, no dice ser dueño de la verdad ni que es el partido de la revolución, dice que quiere serlo. Amparado en sus derechos propone el debate, convencido de que la polémica leal y honesta es el mejor camino para llegar al corazón del pueblo. Rechaza el silencio cómplice, la tesis criminal de “avanzar sin discutir”, la falta de interés en la autocrítica como instrumento de depuración de nuestras filas; condena la indiferencia política y rechaza la injerencia de la nueva derecha en el debate que la izquierda revolucionaria libra contra el correismo[1]. Considera que las líneas generales del debate están planteadas entre el reformismo, con todas sus variantes, y la nueva teoría revolucionaria, aquella que se ubica a la izquierda del proyecto político de Alianza País y de su caudillo Rafael Correa Delgado.

 

[1] Véanse todas las cartas que el periodista José Hernández ha dirigido a personalidades de nuestro ámbito político como Rafael Correa y Alberto Acosta. Su crítica “democrática” con los argumentos de la izquierda revolucionaria suena falsa, porque detrás de ello no existe propuesta política, sólo la puja por aclarar quién está mejor capacitado para llevar adelante el mismo proyecto reformista. Para los voceros de la neo derecha   sólo se trata de una cuestión de “estilo”.

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4 respuestas a EL ECUADOR QUE QUEREMOS

  1. modesjor dijo:

    Señores correistas: estos son los temas de discusión. Hay que sincerar la polémica.

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  2. Patricio dijo:

    Varios comentarios a su propuesta:

    1. Equilibrio: En la naturaleza siempre existe equilibrio pero es dinámico, es decir cambia constantemente, por tanto decir que se perdió el equilibrio es un absurdo.
    2. Estoy de acuerdo con preferir la propiedad comunitaria.
    3. Inentendible.
    4.De acuerdo con las hipótesis, no con las conclusiones, significa que la ayahushca es revolucionaria??
    5. Nadie sabe lo que es el Sumak Kawsay, menos si le fusionamos con el marxismo.
    6. Cualquiera que tenga el poder del estado puede ser autoritario, peor en manos de una “vanguardia”, quién la elige??
    7. No describe ni estrategia ni táctica.
    8. A largo plazo, quizas, a corto plazo o mediano plazo es utópico.
    9. Este tema hay que discutirlo mucho más.
    10. Un solo movimiento es insuficiente para esa titánica tarea.

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    • modesjor dijo:

      Patricio: por sus comentarios me parece más que su interés es polemizar y no comentar mis documentos. Para hacerlo hay que ir de lo general a lo particular. Usted parece estar en una línea opuesta a la mía. Para hacerlo me gustaría saber qué piensa sobre el Estado, la economía, el poder, el socialismo y otros temas importantes. Yo le doy a usted la oportunidad de rebatir mis puntos de vista, pero yo no puedo hacer lo mismo con usted porque no se cuales son sus concepciones. De todas maneras, gracias por el interés que le pone a mis ideas..

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      • Patricio dijo:

        Estimado Jorge:
        Para mi Ud. escribe muy obscuro, desde luego que quiero polemizar, de eso se trata o no? Para que Ud. sepa como pienso yo, lo haré con gusto pero no en este espacio. Publique su correo electrónico y le escribiré.

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